domingo, 25 de septiembre de 2011

Y entonces dijo el cuervo: Nunca más.





Y mi alma, de esa sombra que allí flota fantasmal, no se alzará... ¡Nunca más!

Remember who you are.

El hombre de mi sueño me dijo: "Persigue tus impulsos. La naturaleza es lo único que nos indica que no estamos muertos, que tenemos inquietudes."

Al final, las cosas cambian...

Siempre te perdoné porque antes era fácil, cuando quieres a alguien lo perdonas sin más, pero ahora que mi amor está tan deteriorado...

Mala elección.


Decidiste salir por la noche. Hacerte amiga de la luna y jugar con las estrellas. Buenos tiempos en los que las farolas todavía te guiaban en caso de problemas. Crees no tener limites. Tú vives tu vida, sin meterte en la de los demás.
Ahora esas luces han desaparecido y los peligros han salido a la calle a pasear. Tanto acercarte al filo, has terminado cayéndote... Has jugado con fuego y ahora te has quemado. Las estrellas y la luna ya no vienen por aquí, la fiesta se ha terminado. Estás sola.
Mala elección.

Max, te echaré de menos...


La rabia me consume por dentro... 

Siento que me quitaron un pedazo de mi alma,
si te vas no queda nada, queda un corazón sin vida
que ha raíz de tu partida se quedo solo gritando pero a media voz...
Siento que la vida se me va por que no estoy contigo...
Siento que mi luna ya no esta si no esta tu cariño...
Sin ti yo me voy a morir, sólo si vueles quiero despertar...


Si tu te vas no queda nada...
Y aunque se pase toda mi vida yo te esperare.

Y es que no lo entiendes.

Quiero sentarme en algún bar, quiero descansar, quiero beber para olvidar...

Este mediocre poeta...

Yo antes solía tener una vida buena, repleta de éxitos. Acudía a frívolas fiestas que duraban hasta que salían los primeros rayos de luz del día. ¿Ahora? Mejor no conozcáis mi hogar... Sólo puedo decirle que vago por las calles sin mayor compañía que la pura soledad, que me alimento de los pocos momentos felices que recuerdo. Que duermo en una habitación envenenado por el silencio de las paredes muertas, iluminada con la inerte luz de una vela a punto de consumirse, recibiendo como única respuesta los sonidos de la noche. Vivo como un perro abandonado a las puertas de la felicidad. No pretendo conmoverla con estas palabras, señorita. Lo que intento decir es que no se convierta en mí. Disfrute de su juventud mientras pueda, de cada segundo que la forme. No intente hacerse mayor antes de tiempo. El amor es algo que se debe sentir muchas veces, no tire su futuro por la borda. La vida hay que comerla bocado a bocado. Si muerde demasiado se acabará atragantando. ¿Quién soy? Nadie. Soy una sombra. La pincelada restante en un cuadro, la nota que no aparece en una obra musical. No pregunte por mí, no me busque, pues no me encontrará. La única memoria que se acuerda de mi nombre es la mía propia. Me tengo que ir. Este mediocre poeta se marcha a cavilar en sus pensamientos, a llorar reflexionando sobre todo esto...